
Una acampada con mucha estética
Decía mi abuela, sabia ella, que cuando menos te lo esperas “salta la liebre”. Y qué razón llevaba. Pues yo nunca pensaba que una acampanada con mis hijos con el grupo de baloncesto del colegio iba a cambiar tanto mi vida. Durante una de las excursiones conocí a una madre que trabajaba en Dibody, una empresa de venta de










