Ahora mismo vivo en Ourense con mi esposo, pero estamos buscando una casa de campo para irnos de aquí. No queremos un lugar cualquiera, queremos un sitio donde podamos seguir haciendo lo que más nos gusta: salir a la naturaleza y movernos todo lo que podamos, porque es algo que nos encanta desde siempre. Por eso, antes de fijarnos en precios o tamaño, miramos muy bien la zona y las opciones que ofrece alrededor.
La inmobiliaria Mary & Golf Homes nos han aconsejado que lo primero que debemos hacer es fijarnos en el entorno, no solo en la casa. Ellos dicen que muchas veces uno se enamora de una vivienda bonita, pero que luego nos damos cuenta de que para salir a caminar o montar en bici hay que coger el coche más media hora y nos arrepentimos. En Alicante, por ejemplo, que es de lo que vamos a hablar hoy, tener la naturaleza cerca hace que todo sea más fácil.
Buscamos casas con terreno o jardín para poder entrenar, estirar, o incluso salir a tomar aire sin necesidad de moverse demasiado. Pero no solo pensamos en la naturaleza, también en la comodidad. Que haya supermercados cerca, servicios y transporte, pero sin perder de vista los planes al aire libre.
Encontrar ese equilibrio entre vida práctica y disfrutar del exterior es lo que hace que mudarse a Alicante se vea tan bien y emocionante.
Explorar las rutas de senderismo que rodean Alicante
Una de las primeras cosas que miro cuando pienso en mudarme es por dónde se puede caminar. Nos encanta salir a hacer senderismo, así que buscamos rutas cerca de la casa. Alicante tiene un montón de caminos para todos los niveles: desde paseos cortos y tranquilos hasta rutas largas que duran horas y horas. Me encanta imaginarme empezar temprano, con la mochila ligera y caminar mientras el sol sale.
Caminar por la naturaleza hace que todo se vea más bonito y hace que te desconectes de la rutina, y a nosotros en particular nos encanta encontrar sitios nuevos en cada paseo: bosques, colinas, miradores o incluso caminos escondidos que casi nadie conoce.
Además, caminar nos da tiempo para charlar, planear la semana o simplemente relajarnos, y lo mejor es que podemos hacerlo juntos, y volver a casa con energía y de buen humor, porque pasamos la tarde al sol sin tanta tecnología en las manos que nos moleste cada dos por tres.
Por eso, cuando buscamos casa, siempre miramos mapas de rutas cercanas. Saber que hay senderos a menos de media hora de casa nos da tranquilidad y emoción al mismo tiempo. Es como tener un plan diario de naturaleza esperando afuera de la puerta.
Aprovechar las playas para hacer deporte al aire libre
Vivir cerca del mar nos permite salir a hacer deporte todos los días de manera diferente. Correr por la arena, caminar al amanecer, nadar o incluso probar paddle surf. Todo eso está ahí, disponible, y hace que moverse sea mucho más divertido que en cualquier otro sitio.
Nos encanta empezar el día con un paseo por la playa: ver cómo sale el sol, escuchar el mar y respirar aire fresco hace que cualquier día se sienta especial. Incluso los días más simples se vuelven más bonitos cuando empiezas con eso.
También aprovechamos la playa para probar deportes nuevos: paddle surf, kayak o nadar un rato son planes que antes solo hacíamos de vacaciones, pero aquí se vuelven parte de la rutina. Tener todo tan cerca hace que no haya excusas para no moverse.
Además, la playa siempre tiene gente haciendo lo mismo, y eso hace que uno se motive más y hasta encuentres compañeros para entrenar o simplemente pasar un rato divertido. La sensación de libertad y actividad al aire libre es lo que más nos gusta de Alicante.
Salir a montar en bicicleta por caminos naturales
Montar en bici se volvió uno de nuestros planes favoritos desde que empezamos a mirar Alicante. Hay caminos tranquilos, carreteras secundarias y senderos donde puedes recorrer mucho sin preocuparte por el tráfico. Me encanta salir, pedalear varias horas y descubrir lugares nuevos que ni imaginaba que existían cerca de la casa.
A veces hacemos rutas cortas para despejar la cabeza, otras veces planeamos recorridos largos que terminan en una cala o un pequeño pueblo. Cada salida es diferente y eso hace que siempre tengamos ganas de hacerlo otra vez. Además, la bici permite ver mucho más paisaje que caminando, y eso hace que la experiencia sea más divertida.
Nos gusta también combinar la bici con otros planes. Por ejemplo, salir por la mañana, pedalear un rato, parar en algún mirador a tomar fotos y volver a casa con energía. Es un plan que mezcla ejercicio, exploración y diversión sin complicaciones.
Y no hay que ir solos, porque salir en pareja o con amigos hace que las rutas sean más amenas. Las risas, las pequeñas caídas y los retos hacen que montar en bici se vuelva una de las cosas que más esperamos cada semana.
Descubrir parques naturales para escapadas de fin de semana
Mudarse a Alicante también nos abrió la puerta a los parques naturales. Nos encanta ir de fin de semana y perdernos en el verde, caminando por rutas que parecen no tener fin, porque la sensación de estar rodeados de árboles y montañas sin ningún ruido de la ciudad es brutal. Es como tener un descanso completo sin salir demasiado lejos de casa.
Cada parque tiene su rollo. Algunos tienen bosques densos y caminos frescos, otros colinas y miradores que parecen sacados de una postal. Nosotros solemos ir con mochilas ligeras, agua y algo de comida, y terminamos explorando cada rincón. A veces nos encontramos con animales, otras con miradores escondidos que no sabíamos que existían.
También nos gusta aprovechar los parques para hacer ejercicio diferente: subir colinas, correr un poco, estirarnos en algún claro o incluso practicar yoga bajo los árboles. Es como hacer un plan variado, divertido y activo sin tener que pensar en nada más. Es una manera de hacer deporte y desconectar a la vez.
Lo mejor es que siempre encontramos rincones tranquilos. Aunque haya gente, nunca parece agobiante. Salir a un parque natural es nuestra manera de recargar energías, sentir que estamos en contacto con la naturaleza y aprovechar al máximo lo que Alicante nos ofrece sin movernos demasiado de casa.
Aprovechar el buen clima para entrenar al aire libre
El clima de Alicante es increíble para estar al aire libre. Nos damos cuenta de que aquí se puede entrenar casi todos los días sin tener que esperar a que haga buen tiempo. Correr, caminar, hacer estiramientos o incluso rutinas de fuerza en el jardín se vuelve súper fácil. Es otra de las cosas que buscamos al mudarnos: que el clima no sea un obstáculo para salir a movernos.
Nos encanta salir a correr por caminos tranquilos y respirar aire fresco sin sentir frío o lluvia. Se vuelve mucho más fácil mantener hábitos saludables y, sobre todo, disfrutar del ejercicio sin estrés. Incluso cuando hace sol fuerte, siempre encontramos rutas a la sombra o planes cerca de la playa para refrescarnos.
También aprovechamos para combinar actividades. Por ejemplo, un día corremos por la mañana y por la tarde damos un paseo largo por la playa. Eso hace que el día se sienta activo, variado y divertido. No es solo deporte, es disfrutar del exterior y del tiempo juntos.
El clima hace que todo sea más espontáneo, porque podemos decidir salir a la calle cinco minutos antes y ya estar haciendo algo al aire libre. Esa libertad de moverte y entrenar cuando te apetece es algo que no habíamos tenido antes en Ourense, porque Galicia es MUY lluviosa, pero aquí nos sentimos mucho más conectados con la naturaleza y más activos.
Unirse a grupos locales de actividades al aire libre
En Alicante encontramos grupos locales que organizan caminatas, salidas en bici o excursiones por el día. Unirse a ellos ha sido de lo mejor, porque no solo descubrimos rutas nuevas, sino que también conocimos personas con las mismas ganas de estar activos y disfrutar del aire libre.
Me gusta mucho ir a estas actividades porque siempre hay alguien que conoce caminos escondidos, miradores increíbles o rincones poco conocidos. Eso hace que cada salida se sienta como una pequeña aventura, incluso si es un paseo corto. Siempre descubres algo que no hubieras visto por tu cuenta.
Además, es divertido compartir estas experiencias. Las risas, los tropezones, los consejos y las historias de cada quien hacen que salir sea más que ejercicio; se convierte en un plan social y divertido. Es otra forma de sentir que la mudanza valió la pena.
Lo bueno de estos grupos es que puedes adaptarte a tu ritmo: da igual si quieres caminar lento, hacer deporte intenso o simplemente disfrutar del paisaje, siempre hay opciones y gente con la que compartir la experiencia.
Para nosotros, esto ha hecho que sentirnos parte de Alicante sea mucho más fácil y agradable.
Explorar pueblos cercanos llenos de naturaleza
Alrededor hay un montón de pueblos pequeños rodeados de montañas, campos y rincones que nos encantan. Salir a explorar estos lugares se volvió uno de nuestros planes favoritos de fin de semana. Nos encanta perdernos sin un plan fijo y descubrir sitios nuevos que parecen secretos.
Cada pueblo tiene algo diferente: caminos rurales, colinas para caminar, miradores escondidos y sitios donde sentarte a descansar y disfrutar del paisaje. Es increíble cómo, en tan poco tiempo, puedes cambiar de ambiente y sentirte en otra parte del mundo sin moverte demasiado.
Además, muchos de estos pueblos tienen rutas que permiten combinar caminata, bici y picnic. Nos gusta improvisar, seguir un camino que nos llame la atención y terminar en algún rincón tranquilo. Todo se siente muy natural y divertido, sin estrés, solo explorando y disfrutando del aire libre.
Lo que más nos gusta es que estos planes nos ayudan a mantenernos activos y a la vez a relajarnos. Cada fin de semana se vuelve diferente, y eso hace que mudarnos a Alicante haya sido una de las decisiones más acertadas para nuestro estilo de vida. Cada salida se siente como una mini aventura que no se repite.
Combinar deporte con momentos de relax al aire libre
Algo que descubrimos rápido es que en Alicante el deporte al aire libre se puede combinar con relax. Por ejemplo, después de una caminata larga o un paseo en bici, siempre encontramos un sitio bonito para sentarnos, tomar algo y disfrutar del paisaje.
Nos gusta preparar pequeñas mochilas con fruta, agua y una manta para esos momentos. Terminamos la ruta y encontramos un lugar con sombra o una vista al mar, nos sentamos y simplemente respiramos (o nos ponemos a charlar de cualquier tontería). Estos momentos son perfectos para hablar, planear la semana o simplemente reírnos de cualquier tontería que pasó durante la ruta.
Para nosotros, Alicante es perfecto para esto porque combina playas, montañas y parques naturales en un solo lugar. No tenemos que ir muy lejos para encontrar rincones donde entrenar, explorar y luego relajarnos.
Convertir la naturaleza en parte del día a día
Lo que más nos atrajo de mudarnos a Alicante fue la idea de que la naturaleza no sea un plan ocasional, sino parte del día a día. Nos encanta levantarnos y salir a caminar, correr, montar en bici o simplemente sentarnos a disfrutar del aire fresco.
Hemos encontrado rutas y caminos cerca de casa que usamos constantemente. A veces solo vamos a estirar piernas, otras veces hacemos recorridos más largos, pero siempre volvemos contentos. Incluso los días que parece que no hay tiempo, con solo media hora en la naturaleza el día mejora un montón.
Además, sentir que tenemos la naturaleza a la mano hace que queramos probar más cosas. Paddle surf, kayak, explorar pueblos, escapadas cortas… cada semana tenemos planes diferentes que nos mantienen activos y motivados.
Mudarnos a Alicante nos ha permitido integrar deporte, aire libre y diversión en el mismo día sin tener que hacer planes demasiado elaborados, y eso lo apreciamos mucho.
Vivir activo y disfrutar del aire libre
Lo que más nos gusta de Alicante es que podemos combinar deporte y diversión sin sentir que es un sacrificio: salir a correr, caminar, remar o pedalear es divertido porque estamos en contacto con el exterior y con las cosas que más nos gustan. Eso es algo que no encontramos en Ourense de la misma manera, y mira que lo hemos intentado.
Mudarse aquí nos ha permitido integrar la naturaleza, el ejercicio y la exploración en nuestra rutina diaria. Cada día ofrece oportunidades para estar activos, descubrir algo nuevo y disfrutar juntos. Alicante se siente como un lugar donde vivir al aire libre es fácil y divertido, y eso es justo lo que buscábamos desde el principio.