Consejos para sacar partido a tu cámara de fotos en vacaciones

¿Te han regalado una cámara? ¿Eres un amante de la fotografía? ¿O simplemente quieres dar envidia a tus amigos de facebook o seguidores de twitter con las imágenes más bonitas de tus vacaciones de verano? En la época del estío es cuando más aprovechamos nuestros días libres para salir y hacer rutas en nuestros lugares de descanso, desde subir a la montaña como ir hasta el mar, y los paisajes que encontramos a lo largo de estos recorridos son increíbles y dignos de merecer unas buenas fotos. Incluso, como recuerdo de esos días, podemos hacer nuestro propio álbum cronológico basándonos en esas imágenes tomadas.

En este artículo vamos a darte unos cuantos consejos para que saques el mayor partido a esas fotos que vas a sacar en vacaciones.

  • Lo que está claro es que si no tienes una buena cámara, es necesario que compres una que merezca la pena. Esto es lo primero que tienes que hacer. Por mucho que tú seas original y tengas ideas, si no cuentas con el equipo adecuado, el trabajo final que verás será similar a una chapuza. Existen muchas tiendas donde venden buenos aparatos a un gran precio, como Comercial Chamen. Si el presupuesto no te llega, intenta hacerte con algún equipo de segunda mano de los que venden en Internet los profesionales de la fotografía que sustituyen los actuales por las novedades. Eso sí, asegúrate antes con alguien que entienda de que lo te venden se encuentra en perfecto estado. En el peor de los casos, puedes utilizar las cámaras del móvil y sacarles partido con las aplicaciones disponibles, pero lo mejor es un equipo profesional de calidad.
  • Una vez tengas lo básico, al hacer la maleta recuerda meter tu equipo dentro y también las pilas o baterías que vayas a necesitas, el flash externo si lo tienes, el trípode, las tarjetas de memoria suficientes, y detalles como adaptadores de corriente si viajas a algún país donde no usen los mismos enchufes que nosotros. Si vas a hacer tus rutas por la playa o por la montaña, donde haya elementos que puedan dañar la cámara y los accesorios, llévate una buena funda. Si vas en avión, intenta que tu equipo fotográfico viaje en tu bolsa de mano en lugar de en la bodega de la nave, ya que podría ser aplastado por otros equipajes. Ya en el viaje, intenta que no le dé el sol ni dejarla en sitios calurosos para que no se estropee.
  • Antes de salir, estúdiate bien cómo se influyen entre sí el ISO (indica la sensibilidad de la cámara), la velocidad de obturación (el tiempo que permanece abierto el obturador dejando que pase la luz al sensor) y la apertura (abrir mucho produce poca profundidad, mientras que hacerlo en menor medida da más profundidad de campo). Si dominas estos tres factores, sabrás ajustar la cámara y no tendrás que recurrir al socorrido modo automático. Si tienes tiempo, practica antes de salir de viaje. Además, es conveniente que conozcas todas las funciones de tu cámara para saber cuáles son sus posibilidades.
  • Si vas a ir a una zona de agua a hacer actividades como submarinismo, hazte con una cámara sumergible para obtener imágenes mucho más bonitas y espectaculares.
  • Una de las normas básicas de la fotografía es no tomar imágenes nunca teniendo el sol de frente. Podemos dejarlo a espaldas, aunque las mejores fotos salen con él entrando por un lateral.
  • Sé original. Parece una obviedad, pero aquellas fotos iguales que recuerdan a unas postales al final terminan por aburrirte y las pasas rápido. No obstante, por ser original, no dejes de llevarte recuerdos en imágenes de los lugares más emblemáticos.
  • Si estás en la playa, ten en cuenta el horizonte y su línea al tomar las fotografías, ya que si no parecerá que están torcidas.
  • Para que las fotos no salgan movidas, es importante que sujetemos la cámara con firmeza. Para esto nos ayudan mucho las correas. Un truco es que nos pongamos en posición de rodillas para tomar las imágenes y tener así una mayor estabilidad.
  • Aunque tengas que gastarte algo más de dinero en las tarjetas de memoria de la cámara, usa siempre la mayor resolución posible de la cámara, por si en algún momento deseas ampliar alguna de las fotografías para imprimirlas o hacer algún poster.
  • Si no te gustan las fotos que haces en el momento, prueba a moverte para contar con diferentes ubicaciones y puntos de vista.
  • Busca que tus fotografías sean naturales. Olvida los posados y deja atrás las sonrisas forzadas. Conviértete en un paparazzi y roba fotos de sus compañeros de viaje cuando menos se lo esperen. Serán recuerdos más bonitos, espontáneos, y las propias personas se sorprenderán al verse retratados de una forma tan diferente a su “sonrisa de foto”.
  • Para las imágenes en la nieve, que crean mucha saturación de color blanco, podemos modificar el balance de blancos (si lo permite la cámara) o hacer las fotos al amanecer y al atardecer para que sean mejores.
  • Para recordar los lugares o las épocas de las vacaciones, puedes tomar fotografías de elementos como los carteles de las señales de tráfico, los relojes que marcan el día, los desplegables donde se ve el nombre de los artistas que actúan en ese concierto al que vais… Déjate llevar por la imaginación y aporta datos a tu álbum fotográfico del viaje con este tipo de imágenes.
  • Si nos subimos a un rascacielos y queremos sacar perspectivas de las ciudades, lo mejor para fotografiar desde el interior de un cristal es quitar el flash a la cámara para que no salga reflejada la luz en el vidrio.
  • Para que no te salgan ojos rojos en las imágenes, si no puedes evitarlo con un modo de la cámara, intenta que los fotografiados no miren directamente al foco, ya que esto se produce cuando la luz del flash se refleja en sus retinas.
  • Saca partido a tu cámara y utiliza las diferentes funciones de la misma, desde ponerlas en blanco y negro hasta el sepia, pasando por las fotografías panorámicas.
  • Haz muchas fotos y repite las veces que sea necesario. Las cámaras modernas ya no tienen carrete, así que no te dolerá el bolsillo. Cuantas más imágenes tengas para elegir, más fácil será que encuentres alguna que te guste.
  • Si después de todo esto tus imágenes no terminan de convencerte, siempre puedes retocarlas a la vuelta de vacaciones con algún programa de los que existen para el ordenador.
17 septiembre, 2014

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