Ruta por pueblos catalanes

Ruta por pueblos catalanes

Tal y como está de calentito el asunto hoy en día, viajar a Cataluña puede que no sea la mejor opción, algo que me fastidia enormemente puesto que es una comunidad que me parece muy interesante, igual que me lo parece Asturias o Galicia, por ejemplo. Tal vez sea porque los que vivimos más cerca del sur notamos cierta diferencia con el norte del país, mientras que los pueblos andaluces, murcianos y alicantinos tienden a tener muchas semejanzas.

Dejando eso a un lado, Cataluña es una de esas comunidades que merece la pena visitar en tienda de campaña o autocaravana porque lo increíble no está en sus centros neurálgicos, sino en sus pueblos.

Imagino que los amantes de la acampada y el turismo rural estarán de acuerdo conmigo en que esto ocurre en casi todas las ciudades que visitamos pues, es mucho más bonito ver el pueblo que ha guardado sus costumbres que la ciudad que ha modificado prácticamente todo su centro urbano adaptándolo a la modernidad actual. No obstante, aunque esto ocurra en casi todas partes, hay ciertas comunidades donde esta afirmación se plasma de manera mucho más notoria. Hablo del País Vasco, de Asturias, de Galicia y de Cataluña.

Con esto parece que en el sur no haya pueblos preciosos que ver, o lugares escondidos que descubrir y no es así, porque sí los hay. Pero los paisajes del norte no tienen nada que ver con la estampa de pueblos de casas blancas de la costa sureña y a esto último estoy mucho más acostumbrada.

Pueblos para visitar en Cataluña

Antes de nada, si lo que quieres es viajar por la comunidad catalana, debes tener en cuenta que el coche siempre será tu mejor medio de transporte. Los trenes y autobuses están muy bien, pero si tenemos que adaptarnos a los horarios y el equipaje que podemos transportar en ellos, el tema de la acampada está complicado. Ahora bien, a veces, a no ser que vayas en autocaravana, viajar en vehículo privado desde tu ciudad de residencia puede ser demasiado para algunas personas. Pensad, por ejemplo, que unos turistas de Sevilla deberían hacer unas 10 horas de coche para llegar a Barcelona, y luego el tiempo que les lleve moverse por los pueblos de alrededor. Y esto es solo un ejemplo.

Dicho esto, una de las recomendaciones que os hago si viajáis desde lejos, es hacerlo en avión pagando la correspondiente tasa de facturación de equipaje puesto que llevar la tienda de campaña, las maletas y demás enseres va a sobrepasar, con creces, el tema del equipaje de mano. Al principio puede parecer caro, pero si sumas después lo que pagarías de gasolina y desgaste de vehículo, además de dormir una noche por el camino tanto a la ida como a la vuelta, ya no sale tan caro como parecía en un primer momento.

Una vez en el aeropuerto podéis coger un taxi o contratar directamente los servicios desde vuestra ciudad de origen en algunas empresas especializadas. Yo lo hice en Taxi 2 Airport Barcelona, y solicité que me recogieran tanto a la ida como la vuelta para no tener problemas ni sorpresas inesperadas. Y de allí, a la empresa de alquiler de vehículos, donde empezará realmente el viaje.

Los pueblos más bonitos cerca de Barcelona

  • Santa Coloma de Cervelló: se encuentra en el Baix Llobregat, a unos 18 kilómetros de Barcelona, y tiene unos 800 habitantes aproximadamente. Es un pueblo pequeño, con mucho encanto, además, los amantes de Gaudí podrán ver la “Colonia Güell” ubicada en esta localidad. Se trata de un recinto construido por el conocido arquitecto, que en su origen fue una de las antiguas fábricas textiles más importantes de Cataluña. EN su interior, encontraremos la Cripta Gaudí, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
  • Sitges: en Garraf, con 28.000 habitantes y a unos 40 kilómetros de la capital condal. Su pareo Marítimo es el principal punto de interés de esta localidad, muy conocida también por su festival de cine fantástico y su carnaval. La Casa Bacardi, otro punto de interés, te mostrará la historia del ron cubano.
  • Mura: en la comarca de Bages, a 50 kilómetros de Barcelona y con unos 200 habitantes. Se trata de un pueblo que parece anclado en el medievo, tanto a nivel arquitectónico como gastronómico, de ahí que sus platos típicos sean uno de sus principales atractivos turísticos. Sus callejuelas de piedra te hacen viajar al pasado y su iglesia románica del siglo XI es un verdadero ejemplo de arquitectura del medievo.
  • Cardona: también en Bages, a unos 50 kilómetros de Barcelona pero son unos 4300 habitantes más que Mura. Destaca notablemente pos las minas de sal, una red de túneles excavados para extraer la sal de la mina hace muchísimos años y que hoy se encuentran abiertos al público en una visita guiada. El castillo de Cardona también es impresionante, una de las fortificaciones más importantes de la historia catalana feudal.
  • Tavertet: a 100 kilómetros de la capital catalana, en Osona. Un mítico pueblo de montaña famoso por sus vistas: el pantano de Sau y las montañas de alrededor.
  • Peratallada: en el Baix Empordà, Gerona, a unos 120 kilómetros de Barcelona. Cuenta con unos 200 habitantes y todo el pueblo fue declarado conjunto histórico-artístico dada la fantástica conservación de sus calles, donde encontramos fascinantes conjuntos arquitectónicos de época medieval, como el castillo del siglo X, la Iglesia de Sant Esteve de Peratallada y la plaza de las Voltes.
  • Prullans: en La Cerdenya, Lleida, con 200 habitantes aproximadamente y a unos 150 kilómetros de Barcelona. Es un pueblo en plena naturaleza, perfecto para escapar del asfalto y conocer el mundo rural catalán de alta montaña. En invierno es destino para los amantes del esquí, pues está muy próximo a las pistas de Font-Romeu, la Masella y la Molina. Y en verano es un sitio perfecto para practicar senderismo, escalada, excursiones y otras experiencias rurales entre las que podemos incluir la espeleología.

¿Tienes algún pueblo más, cerca de Barcelona, que añadir a esta lista? Hazlo en los comentarios.

12 noviembre, 2019

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